sábado, 21 de octubre de 2017

Mi Vida en una Carpeta

Hace años dejé de estudiar, empecé a vivir mi vida como si no me importara nada...
...como si nada me importara.
He hecho, he deshecho, he subido y he bajado, he marchado y he vuelto...
Intenté varias veces recuperar la ilusión por estudiar algo, algo que me gustara y me aportara conocimientos que realmente quería pero siempre fue un reto fallido.
Intenté también, encontrar un trabajo que me gustara para dedicarme a él toda la vida, pero todos eran muy sacrificados y no me acababan de llenar. Fue otro reto fallido.
Los tres mejores años de mi vida fueron cuando trabajé de animador turístico en un camping de Salou. Yo allí hacía de todo; bailaba en musicales que montábamos nosotros, coreografiaba pasos de actividades deportivas, ¡incluso hacía deporte!
Pero lo mejor de todo fue trabajar con los niños.
"Mis niños" que les llamaba yo. Pasábamos las tardes haciendo manualidades; pintando, recortando y pegando y otra vez pintando, recortando y pegando. Me contaban sus batallitas del día, que parecerán tonterías pero ¡Oye, son suyas! Todavía recuerdo muchas de las historias que me contaban y de las risas que compartíamos juntos.

Tengo muchas ganas de volver a trabajar con niños.
Tengo muchas ganas de trabajar con esa felicidad que solo ellos me daban.
Tengo muchas ganas de ser profesor y gracias a esto, ha empezado...
...mi vida en una carpeta.