El Reino de Rac
Hace muchos, muchos años,
existió un reino llamado Ismo donde las personas que allí habitaban
eran de distintos colores. Había personas de color rojo, de color
azul, verde, amarillo y todos los colores que os podéis imaginar.
Vivían felices, todos se conocían entre ellos y cada bebé que
venía al mundo, nacía de un color distinto. Siempre estaban de
fiesta y celebraciones. Reinaba la felicidad.
El reino Ismo estaba
situado en un valle extenso y verde entre dos montañas con muchísima
vegetación y fauna. Tenían muy cerca el Gran Bosque donde hacían
excursiones y en la época de la fiesta del Arco Iris, hacían
competiciones para ver quién cogía más flores de su color. Ese
mismo día, en la fiesta, el rey e Iria, la chica más guapa del
reino, cogieron la misma flor de color azul y fue en ese preciso
instante cuando se cruzaron las miradas y el rey Rac se enamoró
perdidamente de ella.
Por desgracia para el
rey, estaba prometida con el hijo de la herrera que era de color
amarilla. Eran la pareja perfecta y estaban muy enamorados.
Rac, decepcionado, hizo
llamar a la mejor bruja de Ismo para que le ayudara a idear un
malvado plan para conquistar el corazón de Iria, la preciosa chica
de color azul cielo. Cuando la bruja llegó al castillo el rey le
comentó su plan y la bruja le dijo que ella no podía hacer eso,
pero, lo qué si podía darle, era una pócima mágica que quién se
la bebiera, vería feo a todas esas personas que no fueran de su
mismo color. Así que como Iria y el rey eran los dos de color azul,
solo tenía que dárselo a ella porque así se olvidaría de Héctor,
el chico de color rojo. Advirtiéndole que era una magia muy poderosa
y que tenía que hacerlo muy bien para no equivocarse.
El rey enseguida organizó
una fantástica fiesta donde estaban invitados todos los habitantes
del reino. Aquella noche el castillo se llenó de muchísima comida,
vestidos elegantes y bailes tradicionales.
Cuando Rac vio salir a
Iria al balcón, aprovechó para verter la pócima mágica en una
copa de vino y la siguió para dársela y que bebiera un trago.
Su sorpresa fue cuando se
asomó al balcón y vio que su amada no estaba sola, estaba besándose
con Héctor, el chico de color amarillo.
El rey cuando les vio
estalló en cólera y fue tan grande su odio y su furia que hasta el
cielo se desató en una gran tormenta de rayos y truenos.
El rey, como un loco,
arrojó la copa al suelo y ordenó arrestar a Héctor y que se lo
llevaran a la prisión más lejana de la ciudad. En la otra parte del
mundo. Y así, la feliz pareja no volvió a verse jamás.
Y... lo que el rey nunca
supo, es que aquél odio aún perdura en nuestras vidas; y es que
cuando Rac con esa ira arrojó la copa al suelo, la horrible pócima
del mago verde que contenía la copa de vino se mezcló con la lluvia
y ésta la llevó hasta el río más cercano, y pasando por los
campos hasta llegar al mar la gente la bebió sin darse cuenta y
empezaron a notar sus efectos, viendo feos y diferentes a todos los
que no eran de su color haciendo que nunca más, en el reino Ismo
volvieran a juntarse todos los colores. Cada color vivía y se
juntaba con los de su color.
Este suceso se fue
conociendo con el nombre de La Maldición de Rac, el rey de Ismo. Que
hoy en día le llamamos Racismo.
Gerard Cambra Massanés
1º B2 de Magisterio en
ESCUNI
Teoría de la Educación
Este cuento me lo inventé pensando en alumnos de entre unos ocho y doce años. Creo que debemos interesarnos mucho por el valor de la Igualdad ya que aquí en España no todos tenemos los mismos derechos y menos en Educación. El tema del racismo creo que es un tema importantísimo que tratar ya que no podemos castigar a los demás por su color de piel o por su manera de pensar y creer. Debemos respetarnos todos y aprender de los demás, solo así conseguiremos una buena y comprometida educación en este país.
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